Cultura
Conciertos

BANYALBUJAZZ 2019

Jueves, 25 Jul 2019 a Jueves, 15 Ago 2019
20:30h
Banyalbufar
Un ciclo de conciertos de jazz al aire libre entre los meses de junio y agosto para poder disfrutar de la música en directo en un entorno especial. 

JULIÀ COLOM 
  • 25 de julio 
  • 20:30h 
  • En es Port d'es Canonge

MARI LAMBOURNE

CAFÈ 3 TRIÓ 
  • 8 de agosto 
  • 20:30h 
  • En es Port d'es Canonge 

SHEELA GADRIGHT QUARTET 
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Cultura
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AYUNTAMIENTO DE BANYALBUFAR
HISTORIA 
PREHISTORIA 
Banyalbufar, a pesar de ser municipio de montaña con vertiente septentrional, cuenta con ejemplos arqueológicos suficientes significativos de los primeros pobladores de la isla. 
La primera evidencia de ocupación humana al territorio en la época Pretalaiòtica entre el 3000 y 4000 a.C. De la época Talaiòtica en Banyalbufar conocemos la existencia de yacimientos arqueológicos situados en Son Valentí, un pequeño poblado talaiòtic lo cual supuso un núcleo de población de cierta entidad y en Son Bunyola han perdurado los restos de uno talaiot circular que recibe el nombre de Ses Cases d'en Jordi. Todos estos yacimientos demuestran la ocupación de las tierras del municipio de Banyalbufar en fechas prehistóricas y suponen el inicio de la explotación de este territorio. Se trata de asentamientos mayoritariamente talaiòtics, que demuestran la omnipresencia de esta cultura en todos los ámbitos geográficos de la isla de Mallorca.

LA ÉPOCA ROMANA
El año 123 aC. Las Baleares fueron conquistadas y anexionadas al Imperio Romano del cónsul Quinto Cecili Metel, el que supondrá el fin de la época talaiòtica. La desaparición de la cultura no fue instantánea. Sin duda algunos poblados fueron abandonados coetàniament a la mencionada conquista, pero otros continuaron habitados hasta periodos muy tardíos de la época romana. Parece que este fenómeno es el que mayoritariamente sucedió en Banyalbufar. Los historiadores afirman que el poblado de Son Valentí continuó habitado en época romana.
En cuanto al talaiot de ses Mosqueres también se han encontrado indicios de una ocupación en época moderna, al encontrarse cerámica romana en superficie.

LA ÉPOCA MODERNA 
Históricamente pocos hechos han ocurrido en la villa. El aire feudal que tomó con el dominio de los templarios y, posteriormente, con el señorío jurisdiccional concedido a Llàtzer de Lloscos el 1441, atrajo las revueltas sociales de mediados de siglo XV.
En cuanto al régimen administrativo, Banyalbufar y Esporles formaban una misma Universidad. La sede administrativa se encontraba situada en Banyalbufar, mientras que la sede eclesiástica, la parroquia, se encontraba en Esporles. A la segunda mitad del siglo XVIII Esporles solicitó al Real Consejo de Madrid la separación definitiva con Banyalbufar, pero que no llegó definitivamente hasta el año 1836.
La economía de Banyalbufar se basaba en la agricultura y la actividad pesquera. Fue famoso el cultivo de la viña en el municipio, especialmente por la elaboración del vino reconocido y exportado en todo Europa. El año 1839 la plaga del pulgón arrasó las viñas, tan apreciadas para ser la materia prima en la elaboración, de la bebida de reyes que se exportaba a la Península.

TOMATE DE RAMALLET 
Una plaga (1891) hizo que la viña fuera sustituida por el cultivo del tomate, especialmente la de ramellet, que desde el comienzo del siglo XX fue el principal medio de subsistencia de la población que. Su cultivo era muy laborioso y la cosecha duraba desde mediados de junio hasta septiembre o a primeros de octubre. La producción iba destinada al mercado de la isla y al de Barcelona.
La época de máximo esplendor fue hasta el 1936, como pose de manifiesto el número de casas y lavadero que se construyeron a lo largo del primer tercio del siglo XX. La producción del tomate ocupaba una superficie que oscilaba en torno a las 115 hectáreas al 1932. los carros eran el principal medio de transporte para llevar los tomates desde el pueblo hasta el mercado de Palma y hasta el muelle para embarcar las cajas hacia Barcelona. Sobre el 1936 había 45 carros matriculados que salían dos veces por semana llevando entre 25 y 30 cajas de tomates de un peso bruto de 30 kilos cada una. Este sistema de transporte tradicional coexistía y se complementaba con tres camiones de carga, pero que resultaban más caros para los productores.
Después de “el año de su nieve” (1956) y “la calabruixada” de 1959, la decadencia del cultivo del tomate de ramellet hizo emigrar muchos banyalbufarins hacia Ciudad.